Caso 1
Rin Rin (sonido del teléfono)
Hada: ¿Hadópolis digame?
Cliente: ¿Que horario tenéis?
Hada: De 9 a 8
Cliente: ¿De la mañana?
Hada: ¿¿¿¿eingggggggg??? Cara de poquer
Por mi cabeza pasan varias opciones, es que una como buena hada que es, siempre intenta pensar que el cliente es un ser perfectamente capaz de razonar y pensar.
Opción 1. Podría ser que abrimos a las 9 de la mañana, luego viajamos a canarias en tiempo record, y cerramos para que sean las 8.
Opción 2. Otra posibilidad podría ser que abrimos a las 9 de la mañana y no cerramos hasta las 8 de la mañana del día siguiente. Luego abrimos al otro día a las 9 y así.
Opción 3. También pasan por mi cabeza diferentes formas de viajar en el tiempo... Pero claro tiene que coincidir que el cliente en cuestión también lo haga, y me parece un tanto complicado.
Caso 2
Rin Rin (sonido del teléfono)
Hada: ¿Hadópolis digame?
Cliente: ¿Que horario tenéis?
Hada: De 9 a 8
Cliente: ¿De la mañana?
Hada: ¿¿¿¿eingggggggg??? Cara de loca (me tomo mi tiempo para pensar)
Cliente (con un cerebro un poco más desarrollado): ¿Ininterrumpidamente?
Hada: Si
Cliente: ¿Ah, y a que hora?
Hada: (cuento hasta 3, me relajo) ¿A que hora qué? No cerramos a mediodía.
Cliente: Ah, no cerráis. ¿Los sábados está abierto?
Hada: No, de lunes a viernes.
Cliente: ¿Ah, los sábados no?
Hada: NO